2 de octubre de 2009

El ego

EL EGO Y EL ESPÍRITU

A la inmensa mayoría de las personas no les (nos) interesa "lo que es", sino "cómo se ven" o, qué calidad de imagen proyecta. Les interesa la imagen más que la objetividad. Y así, el hombre de la sociedad se lanza a participar en esa carrera de las apariencias, en el típico afán de 'quién engaña a quién', de cómo lograr mejor impresión. Es la vida que llevamos donde las etiquetas, formas sociales y exhibiciones económicas son indispensables para competir por la imagen social, un combate en el que a los seres humanos no les interesa ser, sino parecer.


EL ESPÍRITU Y EL SER:

El Espíritu siempre ha sido esquivo. Hemos sido esquivos al Espíritu: "eso son cosas de locos", dicen los materialistas. El Ser - o Espíritu - nos sostiene a todos, es nuestra fuente de aliento y vida y sin embargo, es algo sobre lo cual nuestros padres nos enseñaron muy poco.

Cada molécula del universo esta llena de Ser; cada pensamiento, cada trozo de información que nos llega a través de los cinco sentidos no es otra cosa que Ser. Pero podemos pasar por alto al Ser porque este mantiene un silencio total. En verdad, El siempre existió y existirá. Sólo necesitamos apertura para estar "en espíritu" o inspirados.

EL EGO Y EL YO:

Así como hay dos polos en un imán, uno positivo y uno negativo; las personas también cargamos con dos personajes en disputa; uno de ellos es el que se afana por el éxito material y el otro que aspira a elevarse espiritualmente. La descripción brindada en la obra "El libro tibetano del vivir y del morir" explica a las mil maravillas este descubrimiento: "Dos personas han estado viviendo en ti durante toda tu existencia. Una es el ego: charlatana, exigente, histérica, calculadora; la otra es el ser espiritual oculto, cuya queda y sabia voz has oído y atendido sólo en raras ocasiones".


EL EGO O LA MÁSCARA SOCIAL:

La pequeña palabra "ego" ha tenido varios significados. El estereotipo de este modelo suele ser varón. La persona con "problema de ego" se considera que es jactanciosa, egoísta, desdeñosa, vanidosa y por lo general, desagradable, o también, la persona dedicada al odio, la malicia y la destrucción. También se ha considerado al ego como algo que está dentro de nosotros, controlando nuestra vida cotidiana, presionándonos para que mostremos una "buena imagen".

Atención: Se puede ser altruísta(procurar el bien ajeno aun a costa del propio)
y bondadoso para mostrarse ante los demás... y eso también es ego.

"Consideremos al ego como la idea que cada uno de nosotros tiene de sí mismo. Es decir, que el ego no constituye mas que una idea, una ilusión, pero una ilusión que ejerce gran influencia". Nadie ha visto al ego. Se trata más bien de un fantasma que aceptamos que controle nuestra vida. El problema es que mantener esta ilusión puede impedirle conocer su verdadero yo, su esencia espiritual.

El ego es una disposición del pensamiento errónea que intenta presentarle como a usted le gustaría ser, en lugar de cómo es en realidad.
En esencia, el ego, la idea de uno mismo, la máscara, el papel que estamos desempeñando; supone una forma distorsionada de afirmar y vivir la existencia. A esta máscara social (el ego) le gusta la aprobación, quiere controlar situaciones y personas, y se apoya en el poder porque vive en el temor.


Bob marley (Pimpers Paradise):
"TODA NECESIDAD TIENE UN EGO QUE ALIMENTAR,
NO PIERDAS EL CAMINO, NO PIERDAS EL CAMINO
DE TI MISMO OH NO!"

No hay comentarios: